Pergamino

Vinificación

Nuestro enfoque

Nuestros vinos se originan en el viñedo. Allí, la altitud, el suelo, el clima y la uva determinan el carácter de cada botella.
Trabajamos de forma sostenible sin certificación. No por conveniencia, sino por respeto a la naturaleza.

Variedades autóctonas

Elegimos conscientemente variedades de uva autóctonas locales, algunas casi extintas, porque cuentan la historia de esta región de la manera más pura.

Bobal

La reina de Utiel-Requena.
Potente, fresco y elegante, con una acidez natural. Las viñas viejas y la altitud proporcionan complejidad y delicadeza.

El clima actual permite que la uva muestre todo su potencial. Hoy en día, esto garantiza más profundidad y estructura que nunca.

Merseguera

Una uva olvidada con un carácter refinado.
Sutil, fresco y delicado, con una marcada elegancia mediterránea.

En todo el mundo, solo se siembran 3.000 hectáreas de Merseguera. Es una uva con una alta acidez y una expresión sutil. Al trabajar con mezclas específicas y con una fermentación en roble, aportamos equilibrio sin perder su carácter.

Monastrell

Cálido, picante e intenso.
Una uva que necesita sol y produce vinos con profundidad y personalidad.

La Monastrell madura más tarde que muchas otras variedades de uva y es excepcionalmente resistente al calor. Su crecimiento compacto cerca del suelo limita la pérdida de zumo y hace que se adapte perfectamente a condiciones cálidas y secas.

Suelo y vides

Nuestros viñedos están situados en altitud, sobre suelos calcáreos pobres. Las viñas viejas con bajos rendimientos garantizan la concentración y el equilibrio del vino.

Respetamos la diversidad natural del suelo y nuestro excepcional terroir, porque creemos que esta complejidad se expresa en el vidrio.

En De Moya, minimizamos activamente nuestro impacto en la tierra que llamamos hogar.

Vinificación

De Moya combina la tradición con técnicas modernas. Somos conocidos por nuestra forma de pensar innovadora, tanto en la elaboración del vino como en el envasado. Siempre buscando soluciones poco convencionales pero sencillas que mejoren el vino.

En la bodega, trabajamos con tanques más anchos pero menos profundos diseñados especialmente para nosotros. Su forma aumenta el contacto entre la piel y el jugo, lo que nos permite extraer durante más tiempo y con mayor suavidad.

Utilizamos un sistema de alimentación por gravedad en el que el vino vuelve a fluir sobre la piel como una lluvia suave. Es una forma tranquila y delicada de guiar la extracción. De esta manera, construimos aroma, color y textura sin forzar al personaje.